Cuddle Party y Género

por Betty Martin, Facilitadora Certificada de Cuddle Party, Seattle (EEUU)

Cuddle Party no va acerca del sexo. Por lo tanto, tampoco va sobre género.

Va acerca de las personas, la amabilidad, el contacto físico y la comunicación.

No obstante, somos conscientes de que es una cuestión que se suele plantear, y muchas personas no se encuentran aún en el momento de sentirse cómodas con personas del género “equivocado”. Esto es entendible y merece que le dediquemos algo de reflexión.


¿Qué es estar cómod@?

La mayoría de las personas están más cómodas si hay aproximadamente al menos una mezcla igual de hombres y mujeres. Un evento con más hombres que mujeres a menudo hará que los hombres se sientan algo incómodos por el número “escaso” de mujeres, y que las mujeres estén algo incómodas porque pueden sentirse algo presionadas al tener que facilitarles algo a los hombres (atención), lo cuál no es realmente su trabajo.

Irónicamente, un evento con más mujeres que hombres hace que todo el mundo se sienta más a gusto. Quién lo hubiera dicho…

Por razones desconocidas excepto para los caprichos de la sociología, en EEUU, los hombres tienden a apuntarse a las Cuddle Parties más rápido que las mujeres. Si buscamos estar al menos cerca del rango de la igualdad en la asistencia, a menudo tenemos que animar más a las mujeres, o buscarlas.

Quizás sea porque a las mujeres les cuesta más confiar en la seguridad emocional de explorar sus límites y el tacto, o quizás estén menos hambrientas de contacto físico que muchos hombres. ¿Quién sabe?

En Australia la mezcla es al contrario. Muchas más mujeres se apuntan antes, y generalmente superan en número a los hombres. Quién lo hubiera dicho… de nuevo.

Sobre Aprender y Sanar

Pero esto es igual para tod@s: Cuddle Party va acerca de las personas, la amabilidad, compartir el apoyo y aprender sobre límites y comunicación. Esto es posible con personas de cualquier género y, de hecho, a menudo es más fácil aprender con el género con el que normalmente no eres sexual.

He visto a mucha gente explorar a acercarse poco a poco al género “equivocado” y descubrir un nuevo mundo de sensaciones de amor y afirmación. De hecho, algunos de los aprendizajes y curaciones más profund@s se han producido en estas situaciones.

Este fue el caso de una de nuestras primeras Cuddle Parties aquí en Seattle, cuando hubo 6 mujeres que no aparecieron, y el evento estuvo formado por mí misma (una mujer), otra mujer y 10 hombres. Uno de ellos se fue de inmediato, un par de ellos tras un abrazo corto, y el resto experimentaron algunas conexiones increíblemente buenas y el descubrimiento del apoyo fraternal. Difícilmente habría pasado esto si hubiera habido mujeres “suficientes” a las que abrazar.

¿Equilibrar los Géneros o No?

La decisión de intentar conseguir un equilibrio entre géneros depende de cada facilitador/a. En Seattle, no equilibramos los géneros en nuestros eventos por varias razones:

Primero, es que no es el objetivo.

Segundo, de todas formas, pocas veces funciona. Incluso si hay el mismo número de hombres y mujeres registrad@s siempre hay alguien que no se presenta. Parece ser que es así.

Sin embargo, intentamos acercarnos al equilibrio, e informar a la gente para que pueda tomar sus propias decisiones.

Seguridad para explorar

No es tarea del/la Facilitador/a aportarte suficientes personas del género que prefieras. Su trabajo es crear y mantener la seguridad para que puedas explorar, experimentar, aprender y disfrutar.

Y es posible conseguir esto con personas de cualquier género. Esperamos que te unas a nosotr@s.

¡Los Hombres de Verdad, SI abrazan!

Leyendas de la Montaña de Cachorros por REID Mihalko, Facilitador de Pijamas.

Bill Maher declaró recientemente en su nuevo programa de la HBO “Real Time with Bill Maher” que “Abrazar es de chicas”. Continuó sugiriendo sarcásticamente que las Cuddle Parties no son de hombres, asegurando que el único momento en que un hombre debería decir que necesita un abrazo es cuando se atragante con algo.

Quizá una buena “cucharita” haría que Bill Maher cambiase de opinión, pero su humor nos da la clave. La opinión de que “saltarse el polvo” e ir directamente a la parte aburrida de después (los abrazos) como claro signo de “ser neuróticos o impotentes” tiene gracia porque es muy real y coincide con lo que piensa una mayoría. Es lo que se supone que ha de decir un americano viril, tipo He-Man sobre el contacto físico no sexual, ¿verdad?

Los Hombres de Verdad no comen quiche, y los Hombres de Verdad NO abrazan… ¿o si?

Debo admitir, incluso como creador de todo este Rollo Abrazador, que pensé que los hombres serían los últimos en coger la idea de que los abrazos son mucho más que una obligación post-coital. Que yo, un practicante de artes marciales y jugador de fútbol americano ex universitario convertido en masajista y educador sexual, haya visto el valor sanador y beneficioso del contacto físico no sexual para hombres y mujeres, fue solo una casualidad de la vida, ¿verdad? La mayoría de los hombres de verdad que conozco iban a necesitar de persuasión para guardar sus actitudes de “Los Hombres son de Marte” para estar con mujeres en pijama a su alrededor y practicar el contacto físico y la comunicación de forma que NO se pudiesen meter dentro de sus bragas.

Creí que la única razón por la que los hombres acudirían a las Cuddle Parties sería poder cambiar el hacer la cucharita con todas las mujeres que estuviesen disponibles, por un agradable descanso en pijama, en lugar de la escena de las de tener que escoger mujeres disponibles en el fiestón de toqueteos de bar, o de los ronquidos incesantes de los maridos o de los niños llorando.

Sin embargo, lo que conseguimos fue algo completamente diferente.

Lo que obtuvimos fue una creciente lista de correo tipo newsletter con dos o tres hombres por cada mujer y llamadas y e-mails de montones de hombres preguntando que cuándo podían acudir a una Cuddle Party. Por casi cada Cuddle Party que hemos lanzado, Marcia y yo tuvimos una lista de espera de un puñado de hombres porque había demasiadas respuestas de confirmación como para mantener el ratio de hombre/mujer al 50%.

Al principio, creí que nos contactarían los mismos gilipollas y avasalladores pichas bravas del “me das tu número” que molestaban a mis clientas femeninas durante todos los años que estuve sirviendo copas como camarero. Seguro que querrían venir y abrazar a todas las mujeres, ¿verdad? Y Marcia y yo tan solo tuvimos la suerte de que los primeros chicos que aparecieron para abrazar parecían majos. Como un buen Socorrista de Abrazos de Guardia, estaba preparado para actuar y terminar con esos descerebrados electores de mujeres tan pronto como empezaran a pasarse.

Pero los “tíos elige tías” nunca aparecieron.

Los memos que no saben aceptar un NO como respuesta no son los hombres que vienen para abrazar/se. Tampoco son los “neuróticos e impotentes” del grupo masificado en pijama que muestra Bill Maher. Los hombres que acuden a hacer la cucharita, a masajear y a acariciar con la nariz, son aquellos que ni yo, ni mis amigas mujeres, pensábamos que existiesen, y mucho menos que deambulasen por el mundo en un número tan elevado.

Tras siete meses y más de 60 Cuddle Parties, puedo decir que lo que al inicio era sorpresa, hoy en día es cálida satisfacción, y es que LOS HOMBRES DE VERDAD SI ABRAZAN. Y vienen a las Cuddle Parties.

LOS HOMBRES DE VERDAD SI ABRAZAN. Y acuden a las Cuddle Parties.

Cuando digo “Hombre de Verdad” no me refiero a que Fonz de “Días Felices” conozca al Último Héroe de Acción o a Rhett Butler de “Lo que el viento se llevó”. Me refiero a hombres listos, divertidos, amables que saben cómo tocar, quienes respetan el NO de una mujer, y quienes les dan a las mujeres el espacio para decidir lo que realmente quieren. La clase de hombre que no solo entiende todo esto sino que se da cuenta de POR QUÉ es importante. Estoy hablando de los hombres que se interesan en conocerte antes de pedirte tu número de teléfono.

Y tampoco estoy hablando de peleles desnatados e hipersensibles.

He conocido a hombres que están tan por la labor de cambiarte una rueda pinchada como de darte un masaje en tus pies cansados. He visto llegar a hombres vestidos con sus trajes de 1000€ y ponerse su viejo pijama marinero sin pestañear. Hemos tenido Monstruos Abrazadores millonarios y Monstruos Abrazadores obreros, Monstruos Abrazadores abogados y Monstruos Abrazadores programadores informáticos gracias a nuestras Montañas de Cachorros. Agentes de seguros, y profesores de universidad, artistas y arquitectos… ¿y qué tienen todos en común? Que lo pillan. O al menos están cansados de lo que han ido captando.

Afrontémoslo, puede que la escena del bar/contacto/ligar sea divertida, pero te puedes hacer viejo intentando interpretar el papel de hombre elector de mujeres. E incluso las mejores relaciones son vulnerables a la inevitabilidad ocasional.

Para mí, como hombre, está siendo increíble conocer a otros hombres que piensan igual, hombres que respetan a las mujeres y que no tienen miedo de actuar así. Es como si finalmente me hubiese tropezado con toda una sociedad secreta de hombres que han tomado el concepto de un “Hombre de Verdad” y lo han actualizado más allá de la competitividad del “quién se ha follado a más tías” y del “deja que te impresione con mi Rolex”. Hombres, admito que os había juzgado mal.

Y ahora, señoras, una pregunta: ¿que pasaría si Indiana Jones o Rhett Butler te propusieran hacer el abrazo de la cucharita y que no fuese solo tras haber tenido sexo?

Si queréis conocer a un hombre que se divierta con la música alta y bebiendo, un bar será el lugar ideal donde buscar. Si, por el contrario, quieres rodearte de Hombres REALES divertidos e inteligentes a los que les guste abrazar, que no tienen miedo de comunicar lo que quieren, y quienes quieren que digas NO si sientes que no quieres algo (¡y que digas SI, a propósito, cuando sientes que SI quieres algo!)… Bien, entonces, Cuddle Party ha de ser el sitio donde buscar.

Parece ser que los “Hombres de Verdad” SI abrazan.

¡Los tíos son unos cerdos!… Y otras historias del escepticismo general de las mujeres sobre los hombres

Por Marcia Beczynski, la abeja Reina de los Animales de Peluche

Hablando con gente sobre Cuddle Party, Reid y yo hemos percibido a menudo mucha preocupación y suspicacias por parte de las mujeres. Muchas mujeres simplemente no se creen que participar en algo así pueda ser seguro y, mucho menos, divertido.

¿Para qué pagar por una Cuddle Party si los desconocidos me pueden meter mano en un pub, y gratis? Con sus cejas levantadas parecen decir: los tíos no escuchan, no nos respetan, solo quieren sexo. Los tíos son unos cerdos.

Las respuestas de estas mujeres, además de deprimentes, apenas nos sorprenden. Por propia experiencia en el “mundo real”, he vivido también las situaciones de recibir toqueteos muy agresivos en pechos y culo, casi una agresión sexual a los 15, comentarios obscenos, discriminación sexual, compañeros de trabajo intentando ligar conmigo, y hombres masturbándose públicamente haciéndome sentir muy incómoda. Es muy desagradable.

El quid de la cuestión es que no es a mí sola. La MAYORÍA de las mujeres han vivido, a lo peor, traumas sexuales y, a lo mejor, toques inapropiados, asaltos e intimidación física. La última cosa que quieren es ponerse a sí mismas en una situación en la que puedan ser objeto de más de lo mismo.

La buena noticia es que las Cuddle Parties no tienen nada que ver con esas situaciones.

Un Monstruo Abrazador masculino comentó en cierta ocasión que las mujeres parecen tener más control que los hombres en una Cuddle Party. No tengo claro si esto es cierto o no, pero el hecho es que en una Cuddle Party las mujeres tienen más control sobre lo que les pasa de lo que están acostumbradas en su vida diaria

En una Cuddle Party, tanto a hombres como mujeres se les pide que pregunten antes de poder tocarte. Nadie tiene que hacer NADA que no quiera. Y se le anima a todo el mundo a pedir exactamente lo que quiera y a rechazar cualquier actividad que NO desee. Lo que quiere decir que, a las mujeres se les da la oportunidad, probablemente por primera vez en su vida, de tomar decisiones sobre si QUIEREN ser tocadas o no. Esta libertad recién descubierta puede que les haga sentir algo raras a algunas. Y como desgraciadas receptoras de atenciones no deseadas en muchas de sus vidas diarias, algunas mujeres pueden encontrar este grado de elección totalmente desorientador.

Afortunadamente, esta no es una sensación tan desagradable. La vivencia de poder actuar, de establecer los propios límites, y decidir por adelantado lo que uno quiere hacer, es profundamente liberadora para una mujer que esté acostumbrada a reaccionar contra lo que cualquier persona de alrededor le pueda querer hacer. La experiencia de poder besar a alguien que dice que si, o ser abrazada y acariciada por un tío bueno que ella haya elegido, puede hacer que algunas mujeres se sientan como intoxicadas, desenfadadas o eufóricas. Una mujer dijo que su experiencia la dejó sintiéndose como si se hubiera enamorado.

Dado mi historial de comportamientos inapropiados, indecentes e inaceptables por parte de tíos, un@ podría pensar que ya había llegado al punto de pasar de los hombres, y de todo lo que representan. Y, durante un tiempo, fue así.

¿Entonces cómo llegué a organizar Cuddle Parties, donde tengo que interactuar sobre todo con hombres? ¿Y a AMARLES totalmente? ¿Cómo es posible que mi mejor amigo sea un hombre, una joya de tío que tiene los ojos marrones más tiernos imaginables, un gran corazón, una mente analítica super aguda, y un sentido del humor que puede tenerme muerta de la risa durante horas? ¿Cómo encontré un socio de negocios que es hombre, un mago creativo en quien confío tanto como para aliarme financieramente con él? Mis novios, como habrás imaginado, han sido hombres, e incluso mantengo una relación amistosa con todos mis ex. Incluso se podría decir que “algunos de mis amigos más cercanos son chicos”. Y, de hecho, son buenos amigos.

¿Cómo ha sucedido todo eso si, según mi experiencia, los hombres son tocones, inmorales, unos obsesos del sexo e inconscientes? Sin olvidar que son groseros, desconsiderados e irrespetuosos. ¿Soy acaso una reina con baja autoestima, que desea pasar por alto las cosas que me hacen sentir mal para mantener a los tíos a mi alrededor?¿O se trata de algo más?

Cualquiera de l@s que me conocen saben que sería ridículo considerar que voy buscando castigarme. No iba a permitir esa clase de comportamiento y, si eso significaba que no hubiera hombres en mi vida, que así fuera.

En cambio, ocurrió otra cosa: he aprendido a comunicarme con los hombres. He aprendido a poner límites, hacer propuestas, pedir cosas, preguntarles si les parece bien lo que estemos haciendo, a escuchar lo que ellos quieren en realidad.

He dejado de verles como el enemigo, y he comenzado a reconocerles como seres humanos.

Las Cuddle Parties ofrecen una oportunidad similar. Debido a que todo el mundo que acude lleva su pijama, está nervios@, insegur@, y a punto de experimentar algo completamente nuevo, tod@s, tanto hombres como mujeres, están en la misma situación. Esta no es la típica escena de bar con sus patrones añadidos y reales de “ponte a la cola, invita a una copa y consigue un nº de teléfono”. En una Cuddle Party, se trata a todo el mundo que acude como un ser humano, con todas sus debilidades y la imposibilidad de esconderse tras un buen traje o un coche caro.

En las Cuddle Parties las personas se abren. Los chicos empiezan a hablar de si no saben si lo están haciendo bien con la chica con la que están saliendo, o de que no saben comunicarse con su hija de 13 años, o de cómo se sienten diferentes de otros chicos porque sus madres les enseñaron cómo tratar a las mujeres con respeto. Se ríen de algunos momentos embarazosos de cuando iban a 7º y hacen preguntas sobre cosas sobre las que, de verdad, quieren saber más. Se dan cuenta de la REALIDAD.

Las mujeres empiezan a descubrirles tal y como son, inmediatamente, de una forma completamente nueva. Los chicos como seres humanos, no como pagadores, protectores, machos sementales o cualquier otro de los innumerables roles que se les aplican… ¿Y eso cómo es?

Mi transformación a una mujer que ama genuinamente a los hombres no ocurrió de repente. Durante mi época más escéptica contra los hombres (¡y no olvides que estaba siguiendo MUCHOS cursos de estudios de mujeres!) tuve la gran suerte de encontrar a unos cuantos chicos que me trataron con respeto y que me animaron a ser franca. Estos chicos tuvieron un profundo efecto en mí, tanto en el descubrimiento de mi propio valor como ser humano como en el reconocimiento de los hombres como aliados potenciales.

Reid ya ha escrito un artículo sobre los tipos de hombres que acuden a las Cuddle Parties, así que no voy a ir demasiado al detalle aquí. Pero baste decir, que hay hombres que “nos entienden”, quienes tratan a las mujeres con respeto y que saben que no son el enemigo con el que se les confunde a veces. Resumiendo, pertenecen a una especie aparentemente rara: los caballeros. Y nosotr@s nos aseguramos de que esto continúe siendo así. ¿Y cómo hacéis eso? Porque si alguno no se comporta así, se le echa.

Las mujeres que acuden a las Cuddle Parties parecen conseguir algo más allá de los abrazos y de una oportunidad de encontrar pareja. Muchas nos han relatado una transformación radical en su interacción con los hombres. Han comenzado a ser ellas las que les piden salir a los hombres… y a que les digan que si. Han comenzado a establecer límites con los hombres que se comportan de manera inapropiada, o con quienes simplemente les hacen sentir incómodas. Han comenzado a romper las burbujitas de las zonas de “no contacto” de su alrededor. Han comenzado a comunicar al mundo sus deseos con gran asombro al comprobar los resultados. Tienen menos miedo a pedir, menos miedo al rechazo y menos miedo en general. Empiezan a tomar el control. Y muchas de esas mujeres están descubriendo que ya no necesitan negar su deseo o su necesidad de los hombres.

Tan solo AMAN a los hombres.

¿Qué ocurre en una Cuddle Party?

> Un Círculo de Acogida y Mini-taller

Una vez llegas al lugar del evento, te registras y te pones el pijama en la zona privada de vestuario. La Cuddle Party comienza con un Círculo de Acogida, que dura aproximadamente una hora, liderado por un/a Facilitador/a Certificad@ de Cuddle Party.

Este Círculo de Acogida es donde se crean la estructura y el espacio seguros para la socialización que vendrá a continuación. También es donde se “rompe el hielo”, y donde se consigue que un grupo de desconocid@s se vaya conociendo. Es entonces cuando l@s demás participantes y tú podréis…

  • Presentaros entre vosotr@s,
  • Conocer la filosofía de Cuddle Party,
  • Orientarte sobre los acuerdos de la Cuddle Party,
  • Practicar las herramientas de comunicación, y
  • Hacer algunos ejercicios para “romper el hielo”

Cuando finaliza el Círculo de Acogida, la mayoría de l@s participantes se sorprenden de lo a gusto que se sienten. Entonces es cuando nos movemos a…

> Dos horas de Aventura y Conexión auto-dirigidas

Ahora es el momento de pedir lo que quieras, de decir que si o que no a las peticiones e invitaciones, de tener contacto físico de acuerdo con tus deseos y apetencias (o limitarte a hablar si es lo que prefieres), conectar con gente fascinante, mezclarte con l@s demás mediante el tacto, y, por último, relajarte en el flujo de un entorno social inusualmente lúdico y respetuoso.

Como en el Círculo de Acogida, la socialización y el contacto físico tienen lugar en un entorno acogedor, amenizado por una mezcla ecléctica y cautivadora de música puesta a un volumen que facilite la conversación. Hay galletas, fruta, aperitivos, zumos y demás, no intoxicantes (aparte de la oxitocina, que si lo es).

Algun@s participantes se abrazan en grupo, otros de manera individual, mientras otr@s hablan y no se abrazan a ratos, o no lo hacen en ningún momento. El contacto físico puede incluir pies contra pies, abrazos de cuerpo entero, caricias en el cuero cabelludo, hacer la cucharita… y te corresponde a ti decidir qué hacer. Y los patrones y posiciones cambiarán significativamente a lo largo del evento, en parte gracias al acuerdo n.º 6: te animamos a que cambies de opinión y que sigas a gusto.

Además, l@s Facilitador@s de Cuddle Party participan contigo durante todo el evento para que te puedas relajar, sentirte arropad@ y disfrutar a tope con tus experiencias.

> El Círculo de Cierre

Al final del evento, tras la tradicional “Montaña de Cachorros” (para aquell@s que quieran formar parte de una lasaña humana), l@s socorristas de Cuddle Party te conducirán a un breve Círculo de Cierre para compartir contigo algunos pensamientos finales para seguir tu camino, animarte a llevar lo aprendido contigo mientras evolucionas, y darles a tod@s la oportunidad de comunicar algunos pensamientos de despedida con el resto del grupo. A menudo, en este momento, l@s participantes están en un estado de “intoxicación por tacto”, sintiendo una conexión con el grupo que nunca habrían imaginado al comienzo del evento.

Much@s participantes intercambian abrazos, algun@s números de teléfono y tod@s reciben un agradecimiento especial por parte de l@s socorristas de la Cuddle Party por haber conseguido hacer tan especial ese evento en particular. Algun@s participantes decidirán acudir a un restaurante o cafetería cercan@ para continuar conversando y otr@s se irán a casa- generalmente para pasar una noche de sueño relajante y reparador.

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¡Esperamos verte abrazando pronto!